Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 2 Setiembre 2010 - 10:04 am
Categoría: Teatro

 

              -Siempre es importante empezar bien. En teatro, tiene que ser igual.

              -Al poner ese título, me refería a la obra de teatro que vi ayer en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao. ‘Fugadas’

              -Entonces, tendrías que haber dicho: la importancia de la primera parte de la primera escena. O la importancia de la idea inicial. O del arranque.

              -Ese arranque consiste en lo siguiente: Una señora anciana se ha  escapado de la residencia en la que la han metido sus familiares. Una señora casada se ha escapado de casa porque su marido y su hija la desprecian. Las dos se encuentran en una carretera de madrugada haciendo autostop para cambiar de vida.

              -Es un buen arranque. Dos mujeres con unos problemas  muy actuales, acuciantes, profundos, que afectan a mucha gente.

              -Una obra que comienza así es una obra que promete.

              -Me alegra  coincidir contigo.

              -Pero ahí se termina todo. A partir de esa primera parte de la primera escena, no suceden mas que banalidades e ingenuidades en el mal sentido de la palabra.

              -Se queda en una obra infantil en el sentido peyorativo de ese adjetivo.

              -Ni las actrices se pueden lucir, porque no tienen nada que interpretar.

              -Reconoce que, al final, se cierra con un pequeño chiste.

              -Lo reconozco.

              -Reconoce también que la gente aplaudió al final.

              -Supongo que es  el desagravio a las actrices, por los papeles que tienen que soportar.

              -Igual es que tú no tenías  buen día.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 1 Setiembre 2010 - 2:27 pm
Categoría: Política

             

 

              -He estado pensando en cuál será el calificativo más apropiado para los políticos.

              -¡Dios con coja confesados! ¿Te vas a meter otra vez con los padres de la patria?

              -Siempre se ha dicho que el motor de los políticos es la ambición.

              -Coincido  con esa afirmación, si se refiere a ambiciones poco elevadas.

              -La ambición baja siempre va unida a la estupidez.

              -Más exactamente, a la idiotez.

              -¿Cuál es el substantivo de tonto?

              -El adjetivo más adecuado es fatuo o fatua.

              -Si se va de substantivos, para mí, el mejor es mezquindad.

              -¿Tú sabes lo que significa?

              -No muy bien.

              -Entonces, no se lo puedes aplicar.

              -Bueno. Pues lo retiro.

 

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 31 Agosto 2010 - 9:24 am
Categoría: Teatro

 

              -Cuando se reúne la gente del teatro, se habla del poco dinero que las administraciones públicas dan a sus proyectos.

              -No siempre y no todos.

              -Ayer tuvimos una reunión de teatreros con ocasión de la  entrega de los premios que concede la tertulia Escena Siglo XXI de Bilbao.

              -¿Y se habló del poco dinero publico que os da la administración?

              -No sólo deseo.

              -Los que reciben subvenciones públicas dicen que les dan poco.

              -Los que no reciben nada, piden que también se acuerden de ellos.

              -Hay quien ya no está en las listas de pedigüeños, porque no se apunta a nada desde hace tiempo.

              -Lo que parece claro es que se ha terminado una etapa y  comienza otra.

              -Yo no tengo claro cómo es la etapa que ahora termina y todavía menos la que dicen que empieza o que debe empezar.

              -Los que reciben dinero público serán los mismos que lo recibían ya antes.

              -¿Sabes lo que te digo? Si va a venir otra nueva etapa, ya lo veremos.

              -A mí me gustaría …. La verdad es que no sé lo que me gustaría.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 30 Agosto 2010 - 10:47 am
Categoría: Teatro

 

              -Apostaste a que la obra de teatro más interesante de las fiestas de Bilbao, a tu juicio, iba a ser la adaptación de la película ‘Ser o no ser’.

              -Era mi apuesta.

              -¿Y?

              -Me he equivocado una vez más.

              -¿No ha funcionado?

              -Y no sé muy bien por qué. He analizado dónde está la causa de que  esa obra no funcionara.

              -Al menos, el día que yo la vi.

              -En cine, es una comedia muy buena, con mucho humor y mucha intención política.

              -Entre el cine y el teatro puede haber una distancia grande.

              -Me parece que había demasiadas escenas introductorias para dar la información necesaria con el fin de entender la parte decisiva con el intercambio de papeles y los equívocos.

              -A mi, en el teatro, me parece clave la distribución del escenario. El espacio escénico. Dónde sucede cada cosa. Sobre todo, cuando hay diversos escenarios.

              -Eso se entendía bien.

              La comicidad se cuida mucho.

              -Pero no sé si llega adecuadamente.

              -Dejémoslo en el misterio. No se sabe por qué no funciona.

              -Bueno. Digamos que no sabes tú.

Desde la fila tres del patio de butacas
Por David Barbero | 25 Agosto 2010 - 9:41 am
Categoría: Teatro

 

              -Tras ver ayer la obra teatral ‘Sexos’ me fui a casa  pensando cómo la podría definir. El concepto  que más veces me vino a la  mente fue el de vodevil.

              -También, comedia de enredo.

              -Ellos lo llaman comedia ácida.

              -Antes se  hablaba de comedia de puertas. Se refería al juego de entradas y salidas para evitar que los amantes clandestinos o furtivos fueran sorprendidos por las esposas o los esposos legales.

              -El montaje lo pone fácil  para esa identificación. El escenario es una pared de madera  lleno de puertas, por las que salen,  corren y se esconden los diferentes actores.

              -También hay ese juego de intercambio de parejas.

              -Dejémoslo, entonces, en comedia de puertas.

              -Pero ácida.

              -Y moderna. Hay un intento claro de hacer algo  adecuado a los tiempos.

              -Mucha complicidad con el público.

              -Los personajes hay que llevarlos al extremo. Unos caracteres muy exagerados.

              -Eso da mucho juego. Sobre todo en la comedia.

              -El lenguaje es eso que se llama crudo, basado en el uso de lo que se considera palabrotas.

              -Pero funcionó. La gente se rió mucho y aplaudió.

              -La clave de una comedia está en que los actores sean buenos y tengan vis cómica.

              -Es importante es que el público los considere cómicos. Eso es fundamental.